Descripción
Relajación Absoluta y Regeneración Cutánea con Lavanda de Francia
Angustifolia y officinalis son la misma planta
Verás los dos nombres en el mercado y no hay diferencia entre ellos: Lavandula officinalis es el nombre antiguo y Lavandula angustifolia el que la botánica acepta hoy. El epíteto officinalis venía de la officina, el cuarto del monasterio donde se guardaban y preparaban las hierbas: se lo ponían a las plantas que formaban parte de la farmacopea, como al romero o a la salvia. Cuando la nomenclatura se ordenó se prefirió angustifolia —«de hoja estrecha»—, porque describe la planta en lugar de su uso, y la separa de sus parientes.
Y esa distinción sí importa al comprar. La angustifolia es la lavanda fina, la de altura, la de aroma floral y dulce. No es lo mismo que Lavandula latifolia —el espliego, de hoja ancha— ni que el lavandín (Lavandula x intermedia), un híbrido mucho más rendidor y más alcanforado que suele venderse simplemente como «lavanda». Si en la etiqueta no aparece la especie, casi siempre es lavandín.
¿Para qué sirve el aceite esencial de lavanda?
La lavanda (Lavandula officinalis) es uno de los aceites esenciales más usados en aromaterapia por su aroma floral y su efecto relajante. Es versátil y suave, ideal incluso para quienes empiezan. Usos más comunes:
Cómo se usa
No lo ingieras ni lo apliques puro directo sin diluir.
Preguntas frecuentes
Acerca del producto
| Nombre Botánico | Lavandula officinalis |
| Origen | Francia |
| Método | Destilación al Vapor |
Seguridad y precaución
Puede usarse sin diluir en aplicaciones puntuales pero se recomienda prueba de sensibilidad. Evitar contacto con ojos. Mantener fuera del alcance de niños. Almacenar en lugar fresco y oscuro.
Descargar Ficha Técnica
Aviso legal
Información con fines de uso tradicional en aromaterapia; no sustituye asesoría médica. Haz una prueba de sensibilidad antes de usar y mantén el producto fuera del alcance de los niños. LTSH no se responsabiliza del uso o aplicación final. Consulta la ficha técnica y la hoja de seguridad (MSDS). Las pruebas y certificados que requiera tu producto terminado (microbiológicas, de estabilidad, de compatibilidad con el envase, dermatológicas, de irritación y sensibilización, de eficacia y de SPF) corresponden a ti y a tu marca. Podemos recomendarte un laboratorio para realizarlas.



















