Descripción
Al final de un día de pie, las piernas pesan. Frotarlas de tobillo a muslo con una pomada de alcanfor y mentol es un gesto que se aprende en casa: casi todas tuvieron un frasco así en el buró. Esta crema retoma ese gesto con nueve aceites esenciales puros sobre una base de mantecas y aceites vegetales que nutre mientras refresca.
Helicriso — en las laderas secas del Mediterráneo crece una flor amarilla que conserva su color aun después de cortada; por eso le dicen siempreviva, o inmortal. De sus flores se destila un aceite cálido, con notas de miel y heno seco.
Ciprés y enebro — dos coníferas que la aromaterapia pone juntas cuando se trata de piernas. El ciprés llega de España, el árbol alto de los caminos mediterráneos; el enebro, de la India. Juntos dan un aroma de bosque, limpio y resinoso.
Copaiba — en la Amazonia brasileña, la oleorresina de la copaiba se recoge como se ha hecho por generaciones: sangrando el tronco, sin talar el árbol. Su aceite esencial, amaderado y suave, redondea el frescor de las mentas.
Gaulteria — una planta rastrera de hojas duras y bayas rojas, nativa de los bosques del norte de América; la de esta fórmula se destila en la India. Su aceite es el aroma de los linimentos de siempre, el que cualquiera reconoce con los ojos cerrados.
Completan el perfil ravintsara, destilada de la hoja del alcanforero en China, romero de España, lavanda officinalis de Francia y menta piperita de la India.
Todo va sobre manteca de karité, manteca de cacao y cuatro aceites vegetales —salvado de arroz, aguacate sin refinar, oliva y coco fraccionado—, con cera de abeja para darle cuerpo. Es una crema, no un gel: frescura y nutrición en el mismo paso. Desliza lo suficiente para un masaje largo y se absorbe sin dejar la piel pegajosa.
Activos que elevan la experiencia
Aceite esencial de helicriso (Helichrysum italicum) — la siempreviva mediterránea. Su perfil químico es único entre los aceites esenciales: acetato de nerilo e italidionas, los compuestos que lo distinguen de cualquier otra flor destilada.
Nueve aceites esenciales puros — helicriso, ciprés, enebro, copaiba, gaulteria, ravintsara, romero, lavanda officinalis y menta piperita. El aroma sale solo de ellos: la fórmula no lleva fragancia añadida.
Cristales de mentol — mentol en cristal, no un aroma mentolado. Activa los receptores de frío de la piel y da una sensación fresca que aparece en segundos y se sostiene durante el masaje.
Cómo se usa
Aplica sobre piernas y pies con masaje ascendente, del tobillo al muslo, hasta que se absorba. Funciona al cierre de un pedicure, en un masaje de piernas en cabina o como rutina de la noche. No la apliques sobre piel irritada ni recién depilada, y evita el contacto con los ojos.
¿Para quién es?
Para spas, salones y cabinas que trabajan pedicure, reflexología o masaje de piernas, y para marcas que buscan una crema de piernas lista para envasar con su propia etiqueta. Lleva aceite esencial de gaulteria: no se recomienda durante el embarazo o la lactancia, en menores de 12 años ni en personas bajo tratamiento anticoagulante.
Lotes pequeños cuidados, activos de alto desempeño.
Producto a granel para uso profesional y reenvasado. La responsabilidad del uso final, etiquetado y claims del producto terminado corresponde al comprador. Las pruebas y certificados que requiera tu producto terminado (microbiológicas, de estabilidad, de compatibilidad con el envase, dermatológicas, de irritación y sensibilización, de eficacia y de SPF) corresponden a ti y a tu marca. Podemos recomendarte un laboratorio para realizarlas.



















